sábado, 7 de mayo de 2016

Oncofármacos contra el ébola

¿Y si un fármaco que ya se usa contra el cáncer pudiese ser una cura contra el ébola? Esa sería una de las conclusiones, obviamente la más optimista, que se pueden sacar del último estudio realizado sobre el virus y publicado en Nature, que lleva la firma del gallego César Muñoz Fontela, quien se muestra mucho más cauto al valorar el éxito del tratamiento con oncofármacos.Muñoz Fontela, director del laboratorio de virus emergentes del Instituto Heinrich Pette en Hamburgo, dirigió un trabajo de campo en Guinea Conakry durante el brote del virus, y la investigación ha dado un resultado muy interesante: en los pacientes fallecidos se detectaba un «agotamiento celular» en cierto tipo de linfocitos T; su hipótesis es que estas defensas «se agotan durante la respuesta al virus», tal vez por la misma lucha o por «un exceso de inflamación». En cualquier caso, explica, los resultados «son una buena pista que indica que durante la infección disminuye la capacidad del sistema inmune de eliminar el virus», aunque eso no significa que «los pacientes mueran debido a ese agotamiento. Lo más probable es que haya muchos factores, tanto inmunológicos como no que influyan en el pronóstico de la enfermedad», explicó Muñoz.En cualquier caso, aunque el agotamiento no sea la causa última de la muerte, sí es un síntoma de que el paciente está perdiendo la batalla contra el ébola, y la buena noticia es que ya hay fármacos para paliar este «cansancio». Los medicamentos «están aprobados para su uso en pacientes con determinados tipos de cáncer -añade el virólogo-. En el cáncer también existe un agotamiento celular en muchos casos debido a la inflamación crónica, así que se utilizan estos tratamientos como inmunoterapia, para despertar a las células T de este estado letárgico y que ataquen al tumor. El fármaco que bloquea CTLA-4 se llama ipilimumab, y el que bloquea PD-1 se llama nivolumab. A veces se usan como terapia combinada».


Primero, en ratones 


«En este aspecto -recalca nuevamente César Muñoz- tenemos que ser muy cautos. En el estudio no decimos que el uso de estos fármacos pueda curar el ébola. No sabemos el efecto que van a tener porque necesitamos probarlos primero en modelos de infección, por ejemplo en los ratones humanizados que hemos generado en el laboratorio. Lo que sí sabemos es que hay unas posibles dianas terapéuticas que antes no existían».

Las investigaciones del equipo de Muñoz se realizaron en África occidental gracias a la colaboración del Laboratorio Móvil Europeo, el Instituto Heinrich Pette en Hamburgo y con la participación del investigador alemán Stephan Günther del Insituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical. También cooperaron la OMS y Médicos Sin Fronteras sobre el terreno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario