martes, 27 de enero de 2015

Liberia recibe el primer lote de la vacuna experimental de GSK contra el ébola

 Trabajadores sanitarios miden la temperatura a un niño que estuvo en contacto con una mujer fallecida por ébola.
Trabajadores sanitarios miden la temperatura a un niño que estuvo en contacto con una mujer fallecida por ébola.

La compañía farmacéutica británica GlaxoSmithKline (GSK) ha anunciado que el primer lote de su vacuna candidata contra el ébola NIAID/GSK llegará este viernes a Liberia, uno de los países más afectados por el virus en África Occidental.
En los ensayos premilinares con humanos, el tratamiento ya ha mostrado resultados prometedores, según recoge Sinc.
El lote contiene 300 viales de la vacuna candidata, que se utilizará para iniciar el primer estudio clínico de eficacia (fase III) a gran escala de una vacuna experimental frente al ébola en las próximas semanas.
Actualmente, se está probando en cinco pequeños estudios clínicos de fase I en Reino Unido, EE. UU., Suiza y Mali, en los que participan en total en torno a 200 voluntarios sanos.
"La vacuna candidata tiene un perfil de seguridad aceptable"
Los resultados iniciales muestran que la vacuna candidata tiene un perfil de seguridad aceptable, incluyendo una población de África Occidental y en las diferentes dosis evaluadas.

Prueba con la dosis más apropiada

En función de los resultados inmunológicos y de seguridad de estos estudios, GSK ha seleccionado la dosis más apropiada para pasar a las siguientes fases de evaluación clínica. 
Los resultados del primer estudio de fase I se publicaron en noviembre de 2014 y los de los restantes estudios se darán a conocer en los próximos meses.
Ahora se probará la dosis seleccionada en un gran ensayo clínico de fase III dirigido por el NIH, que incluirá a unas 30.000 personas, un tercio de las cuales recibirá la vacuna experimental.
El equipo comparará la vacuna candidata con una de control para evaluar si la respuesta inmune observada en el estudio fase I realmente se traduce en una protección significativa frente al ébola.
Este estudio comenzará en Liberia en las próximas semanas, pendiente de la aprobación de las autoridades reguladoras, y se realizarán más envíos de vacunas posteriormente.

Vacuna en desarrollo

Según ha señalado Moncef Slaoui, presidente global de vacunas de GSK: "El envío pone de manifiesto el gran esfuerzo por acelerar el desarrollo de nuestra vacuna frente al ébola. Los resultados de la fase I son alentadores y nos dan confianza para pasar a las siguientes fases de los estudios clínicos que implicarán la vacunación de miles de voluntarios, incluidos profesionales sanitarios que están trabajando en primera línea".
Si esta vacuna es capaz de proteger a estas personas, "podría contribuir de manera significativa a conseguir que esta epidemia esté bajo control y a prevenir futuros brotes”, ha añadido el responsable.
Sin embargo, Slaoui ha recordado que esta vacuna "está todavía en desarrollo y cualquier posible uso futuro en campañas masivas de vacunación dependerá de que la Organización Mundial de la Salud (OMS), las autoridades reguladoras y otras entidades implicadas estén satisfechas con la protección que ofrezca frente al ébola sin causar efectos adversos significativos, así como de la rapidez con la que se pueda disponer de grandes cantidades de la misma".
GSK está trabajando con la OMS y el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) de EE. UU. para diseñar y promover los estudios en otros países afectados -Sierra Leona y Guinea- en los próximos meses.
En paralelo, la firma planea empezar estudios de seguridad de fase II en países no afectados de África Occidental.

Virus congelado de chimpancé

La vacuna NIAID/GSK enviada este viernes ha sido codesarrollada por el Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), perteneciente a NIH y Okairos, una compañía biotecnológica que GSK adquirió en 2013.
En su desarrollo, se ha utilizado un tipo de virus congelado de chimpancé, conocido como adenovirus de chimpancé de tipo 3 (ChAd3), como portador para proporcionar material genético benigno de la cepa Zaire del virus ébola, que es la responsable del actual brote de ébola en África Occidental.
GSK ha estado trabajando con el NIH para acelerar el desarrollo en respuesta a la actual epidemia de ébola, señala la multinacional.

Cómo son las nuevas habitaciones para enfermos de ébola en el hospital Carlos III de Madrid


lunes, 19 de enero de 2015

Una nueva vacuna contra el ébola empieza sus primeros ensayos en humanos

 Ilustración del virus del Ébola.
Ilustración del virus del Ébola
Una vacuna contra el ébola, desarrollada por la compañía estadounidense Johnson & Johnson, ha anunciado este lunes que la empresa farmacéutica del grupo, Janssen, ha iniciado el primer ensayo de fase 1 en humanos
El ensayo, liderado por el Grupo de Vacunas de Oxford -perteneciente al Departamento de Pediatría de la Universidad de Oxford- ha empezado la fase de reclutamiento del ensayo, y los primeros voluntarios ya han recibido la primera dosis de la vacuna.
En un comunicado, Johnson & Johnson también ha anunciado que Janssen, en colaboración con Bavarian Nordic A/S, ha producido más de 400.000 dosis de refuerzo de la vacuna para su uso en ensayos clínicos a gran escala en abril de 2015.
En total, dos millones de dosis estarán disponibles en el transcurso de este año, con la capacidad de aumentar la producción rápidamente hasta cinco millones de dosis, si fuera necesario, durante un período de 12 a 18 meses.
"Cada día cuenta, y por eso estamos acelerando considerablemente la producción de nuestras dosis de vacunación", ha señalado Paul Stoffels, director científico y presidente mundial de Johnson & Johnson. 
"A través de la colaboración sin precedentes entre la comunidad sanitaria mundial, nuestro objetivo es llevar esta vacuna a las familias y profesionales sanitarios de primera línea de la atención médica lo más rápido posible", ha asegurado.
La Escuela Londinense de Higiene y Medicina Tropical, en asesoría a la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica en sus estimaciones que, para mantener la epidemia bajo control, es necesario contar con un mínimo de 100.000 dosis de vacunas para proteger a los trabajadores de primera línea y alcanzar hasta los 12 millones de dosis para la vacunación a gran escala de adultos de los tres países afectados.

Objetivo de los ensayos

El primer estudio en humanos de fase 1 evaluará la seguridad y la tolerancia de un esquema de vacunación de refuerzo, en el que los pacientes reciben una primera dosis para preparar su sistema inmunológico, y posteriormente un refuerzo con la intención de mejorar con el tiempo la respuesta inmune.
También evaluarán esta respuesta a largo plazo, así como los distintos regímenes que combinan los componentes de la vacuna o placebo se estudiarán en 72 voluntarios adultos sanos.
Además, hay planificados otros ensayos clínicos adicionales que darán comienzo en este mes de enero en Estados Unidos, y poco después en África.
"Hemos estado trabajando a un ritmo sin precedentes, junto con nuestros socios de la industria para acelerar significativamente nuestros esfuerzos", ha afirmado el doctor Matthew Snape, del grupo de vacunas de Oxford y coordinador del estudio.
"Comenzar este estudio en un espacio de tiempo de ocho semanas representa un paso decisivo en la preparación de un rápido desarrollo del esquema del primer régimen de refuerzo de vacunación contra el ébola, y estos resultados serán vitales para el diseño de futuros estudios en mayores poblaciones", ha concluido.
En octubre de 2014, Johnson & Johnson anunció su intención de invertir hasta 200 millones de dólares para acelerar y expandir significativamente la producción de un programa de vacunación para el ébola, que desarrolla su división farmacéutica Janssen.
La compañía está buscando poder compartir el riesgo de financiación de esta vacuna, así como los costes del desarrollo de los ensayos clínicos mediante la búsqueda de fondos gubernamentales y no-gubernamentales.

viernes, 16 de enero de 2015

La ONU observa una "desaceleración" en el brote de Ébola en África occidental

Un cartel muestra el mensaje "Brote de la enfermedad del Ébola" en la fachada del Ministerio de Finanzas en Monrovia, Liberia
 Un cartel muestra el mensaje "Brote de la enfermedad del Ébola" en la fachada del Ministerio de Finanzas en Monrovia, LiberiaREUTERS/James Giahyue
El enviado especial de la ONU para el Ébola, el Doctor David Nabarro, durante una entrevista realizada en la sede de Naciones Unidas en Nueva York
El enviado especial de la ONU para el Ébola, el Doctor David Nabarro, durante una entrevista realizada en la sede de Naciones Unidas en Nueva YorkREUTERS/Brendan McDermid

El brote de Ébola, que se ha cobrado más de 8.400 vidas en África Occidental, parece estar "desacelerando", aunque la batalla para contener la enfermedad no ha terminado, según ha explicado un enviado especial de la ONU.
"El cambio de comportamiento en el que hemos trabajado, que hemos esperado y que hemos anticipado, está por fin ocurriendo", ha explicado el doctor David Nabarro en una entrevista a Reuters.
También la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado un posible retroceso del brote, que ha celebrado el descenso en el número de casos en tres de los países más afectados.
"Este descenso es real pero no implica que la batalla haya terminado", ha declarado Tarik Jasarevic, portavoz de la ONU en Génova. Se trata de una "primera señal de optimismo y el resultado del trabajo que se ha estado haciendo en los últimos meses", ha añadido.
Sin embargo, Nabarro no ha querido hacer ninguna predicción sobre el fin definitivo del brote del virus.

Un cambio importante en comportamientos sociales

 La fiebre hemorrágica se ha extendido a través del contacto con fluidos corporales o personas infectadas o a través de cuerpos muertos por el virus, que resultan altamente contagiosos.
Nabarro ha explicado que las prácticas funerarias que involucraban a personas tocando y limpiando cuerpos de víctimas del Ébola han sido un combustible para la expansión del brote.
"Las instalaciones para tratar a los contagiados están disponibles en todas partes", ha dicho. "Los equipos de entierro seguro están proporcionando sepulcros dignos y seguros y el resultado es que estamos viendo los inicios de un descenso en el brote".

Liberia prevé librarse del virus a finales de febrero

El Gobierno de Liberia ha dicho este jueves que podría estar libre del virus el próximo mes, después del éxito en la contención de la transmisión.
El ejecutivo de Monrovia ha explicado que, a fecha de 12 de enero, el país cuenta con solo 10 casos confirmados de contagio de Ébola, algo que Nabarro ha calificado como "un descenso increíble", añadiendo que considera las cifras "absolutamente correctas".
El propio Nabarro ha descrito "un cambio colectivo notable en patrones de comportamiento" y ha dicho que Liberia "se dio cuenta de que el brote de Ébola estaba influido por los hábitos de la gente".
Más de 3.500 de los 8.400 muertos por Ébola han fallecido en Liberia. Este país, junto con  Sierra Leona y Guinea, tienen ahora capacidad para establecer con velocidad centros de gestión de brotes localizados.
 "Aquellos involucrados en la respuesta han conseguido organizar rápidas respuestas móviles en caso de que ocurra un rebrote en cualquier lugar, de manera que pueden establecer instalaciones de tratamiento temporal donde quiera que sean necesarias", ha añadido Nabarro.

La importancia de la ayuda externa

El enviado de la ONU ha destacado, además, el papel crucial de los militares estadounidenses, británicos y franceses, que han construido centros de tratamiento.
"Esta ayuda externa", la mayoría de ella procedente de fuera del continente africano, "fue absolutamente vital para reforzar y apoyar la capacidad de los países para lograr cambios", ha explicado Nabarro.
Al ser preguntado por las lecciones aprendidas y las insinuaciones de que la OMS tardó en hacer sonar la alarma, Nabarro ha confiado en que "el resultado de esta epidemia y las investigaciones hechas permitan mejorar y encontrar la manera de predecir" un brote.
El peor brote de la enfermedad ha infectado a cerca de 21.000 personas en Liberia, Sierra Leona y Guinea desde que fue detectado en marzo de 2014, según la OMS.

martes, 13 de enero de 2015

Entrevista a Joanne Liu: “El ébola es una muerte extremadamente cruel”

La presidenta de Médicos Sin Fronteras, Joanne Liu, durante un viaje a Etiopía. / raphaël gintzburger

Joanne Liu apuntaba maneras desde el minuto uno. Su primera misión con Médicos Sin Fronteras en Mauritania, que le llevó, tras dos días en coche escuchando en bucle una casete de Celine Dion, a perderse en medio de la nada para llegar a un lugar llamado Bassikounou, concluyó con su dimisión y un regreso adelantado. La actividad en el campo de refugiados no se correspondía con la acción con que ella había soñado y, además, no le gustaba cómo se estaban haciendo algunas cosas. En la organización se dieron cuenta de su determinación. Y ella superó su decepción con espíritu montañero: “Esto es como la escalada’, pensé. Cuando te caes tienes que volver a subir enseguida; si no, no volverás a subir jamás”.
Liu pronuncia estas palabras en una pequeña sala de reuniones en el cuartel general de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Ginebra (Suiza). Dos semanas después de aquel episodio, ocurrido en 1996, se embarcó en una nueva misión rumbo a Sri Lanka.
El tsunami de Indonesia, el terremoto de Haití, los bombardeos en Siria. Tras 20 misiones en 16 países, Liu, de 49 años, nacida en Charlesbourg (Canadá) en el seno de una familia que regentaba un restaurante chino, el China Garden, en la ciudad de Quebec, llegó el año pasado al puesto de presidenta de Médicos Sin Fronteras, una ONG en continua expansión que cuenta ya con 30.000 empleados en 67 países.
Mujer de acción, concede esta entrevista en una tarde de diciembre, al poco de llegar de la primera línea de lucha contra el ébola. Se muestra como una persona determinada, exigente: si hay algo que no soporta, dice, es la incompetencia. Habla francés con su acento quebequés y desliza en su discurso, varias veces, expresiones en inglés.
¿Se han sentido ustedes solos durante la crisis del ébola? Absolutamente. Ha habido momentos de gran soledad para MSF, de gran angustia y casi de desesperación. Los primeros casos confirmados oficialmente se dieron en marzo, y el primer actor, al principio de la epidemia, fue MSF. Los demás solo llegaron a lo largo del verano, y con cuentagotas. En junio vimos que era una epidemia sin precedentes, que estaba fuera de control. Muchos al principio nos criticaron por invocar al lobo, nos acusaron de ser alarmistas. No queremos dar lecciones, pero nos llevó dos meses despertar a todo el mundo en cuanto a la amplitud de la crisis. No sé qué más podríamos haber hecho para que nos escucharan. E incluso una vez que fuimos escuchados, no fuimos necesariamente comprendidos.
¿Finalmente sintieron que les habían comprendido? Todo el mundo ha comprendido que el ébola es una gran epidemia. En la historia, jamás habíamos visto algo así, se navega en lo desconocido. La gente entendió el sentido de la urgencia. Pero eso no necesariamente se tradujo en despliegue rápido de acción. No es fácil trabajar con el ébola, es una enfermedad altamente contagiosa que, una vez contraída, tiene una alta tasa de letalidad. Todo actor que se roza con el ébola se roza con la muerte. Nuestro mensaje fue escuchado al final del verano, no porque lo gritáramos bien alto, sino porque el ébola llamó a la puerta de los países del Oeste con pacientes infectados que eran repatriados a sus naciones de origen.
"Cuando te caes tienes que volver a subir enseguida; si no, no volverás a subir jamás”. / david carlier
Como ocurrió en España… Primero el cura, un cirujano, luego las enfermeras. De pronto fue como un despertador: “Cuidado, esto no ocurre solo en un país lejano de África”.
Y todo el ruido mediático que generó también el caso de Estados Unidos. Supongo que para ustedes debió de ser duro ver que un solo caso se amplificara tanto. Por supuesto. Nos dimos cuenta de la psicosis que eso iba a crear. Comprendemos la ansiedad que puede suponer como desafío de salud pública. Cuando se ve todo lo que se movilizó por un caso, y no quiero hacer malas comparaciones… la gente comprendió que es complicado trabajar con el ébola. Dos casos en España, algunos en Estados Unidos. Y por otro lado, países de África Occidental sufriendo una epidemia, hablamos de una escala de millares de casos… Todo el mundo pudo ver la noción de humildad después de eso.
Usted describió la situación como estar en una primera línea de fuego con una ametralladora disparando todo el tiempo. Hablaba del factor del miedo y de la exposición. Antes de ir le pregunté a la gente cómo vivía la situación sobre el terreno. Médicos Sin Fronteras trabaja en 67 países, muchas veces en zonas de conflicto o posconflicto; nuestros equipos se ven confrontados a la violencia, escuchan bombardeos, oyen disparos, están extremadamente expuestos, es extremadamente estresante. Uno de nuestros compañeros, de logística, me miró a los ojos y me dijo: “Hace 20 años que trabajo con MSF, pero cuando me he visto en una misión contra el ébola, tenía la sensación de estar en una línea de frente con metralletas que no paraban de dispararme”. La amenaza está presente todo el rato, no hay tiempos muertos. Estuve en Siria cuando se produjeron los bombardeos del año pasado. Estoy allí, cielo azul, sé que va a haber bombardeos, un avión, escucho la bomba que cae, oigo la ambulancia, los pacientes llegan a mi sala de urgencias, me ocupo de ellos, dos horas de caos, paciente estabilizado, se lo llevan a la sala de operaciones, y después dos o tres horas en las que prácticamente jugamos a las cartas, hasta el siguiente ataque. Pero durante esas dos o tres horas tomamos aire. En los centros de ébola uno no tiene un instante de respiro.
¿Es la situación más complicada a la que ha tenido que hacer frente? No es la más complicada, no me gusta comparar, no comparo las complejidades ni las tragedias. Pero creo que lo que es notorio en este caso es el factor de miedo, de exposición, la confrontación cotidiana con la muerte. Es algo que no resulta fácil. En otros contextos, como en la República Centroafricana, vemos llegar muchos heridos, oímos hablar de muertos, pero no los tenemos delante, no mueren delante de nosotros. En el caso del ébola, con una media del 50% de pacientes que mueren, se ve rápido: tienes una tienda de campaña con diez pacientes, hay cinco que no saldrán de allí. Enfrentarse a eso, cotidianamente… Cuando trabajo en Sainte-Justine, en Montreal, un hospital que ve 70.000 pacientes al año, la media de fallecimientos en urgencias es de seis por año. Eso se cumple en unas cuantas horas o en un día con la crisis del ébola. Ya no estamos tan acostumbrados a confrontarnos con la muerte. Y no es solo eso: es una muerte extremadamente cruel.
Porque están solos… Porque están solos y el humano no está hecho para morir solo, rodeado de cosmonautas. Y eso es lo que pasa con el ébola. No hay nada que te rasgue más que ver a un niño morir sin su madre, ¡no es posible! Humanamente, tenemos todos ganas de llorar. El doctor Darren, uno de mis colegas, dice que hay un momento en que notas bruma en tu máscara, pero no es bruma, es que emocionalmente es insoportable…
 

Con el ébola, la amenaza está presente todo el rato. No hay tiempos muertos”


¿Qué lecciones han extraído de la crisis del ébola en cuanto a la respuesta de la comunidad internacional? La OMS tenía una unidad de respuesta de emergencia que, por razones presupuestarias, se cerró hace dos años. Es difícil de saber. Lo que es seguro es que ha habido un problema de gobernanza internacional para tomar el liderazgo en la respuesta al ébola. Desde el principio hemos dicho que no es una organización internacional privada la que debe hacer esto. Tenemos instancias que hemos creado, en particular la Organización Mundial de la Salud (OMS). Forma parte de sus cometidos, o al menos así se percibe. Como bien ha dicho usted, han tenido problemas de financiación recientemente y eso les ha restado capacidad operativa. Pero la gente espera que sean capaces de responder de manera significativa en estos casos. No quiero fustigar a la OMS, pero yo recuerdo haber tenido reuniones con ellos en las que les hemos dicho: hace semanas que decimos que se trata de una epidemia sin precedentes, fuera de control, y solo hay una persona legitimada, y que va a ser escuchada, para hacer un anuncio así: la directora general de la OMS.
¿Y cómo se soluciona este problema de gobernanza mundial? No creo que haya que privatizar esta cuestión. Si hoy la OMS no tiene la capacidad por equis razones, ¿habría que pensar en devolvérsela? Porque una historia como la del ébola se volverá a repetir, será otro virus, u otra cosa. O se devuelve esa capacidad a la OMS, o se crea una nueva instancia internacional a partir de la ONU que pueda hacerlo. Es prioritario darse un mecanismo internacional para responder a la próxima gran crisis de salud pública de alcance global.
¿Cómo hace usted para gestionar la vuelta a Europa después de una situación tan extrema? ¿Cómo se adapta? ¿Le parece que en esta parte del mundo vivimos en una burbuja? Yo lo suelo llamar el síndrome del veterano. Es como el que va a la guerra, vuelve a casa, intenta explicar lo que ha pasado y nadie le comprende excepto otro veterano que ha vivido lo mismo. Es verdad que cuando vuelves de sitios difíciles es complicado que tu entorno entienda lo que tú has vivido. La gente no sabe lo que es tener un paciente fallecido de seis años, ponerlo en una bolsa, desinfectarlo y enviarlo al crematorio. Son esas cosas las que te quedan cuando vuelves, son ese tipo de flases. Recuerdo cuando volví de Darfur, donde veía a 200 pacientes por día; fue un horror el número de niños que fallecieron. Cada vez que me llegaba uno en Montreal, les preguntaba a los padres: “¿Están seguros de que su hijo está malo?”. Tuve una guardia de urgencias cuando acababa de regresar de una crisis nutricional donde los niños de tres años tenían el peso de uno de seis meses. Mandé a todo el mundo para su casa. Nadie estaba enfermo: o se estaba muriendo, o no estaba enfermo. La verdad es que la gente nos dice: “Debe de ser terrible ir a trabajar a esos sitios”. Pero yo tengo muchas más dificultades al volver. Muchos de mis colegas comparten esta opinión. Mi shock nunca es ir allí, sino volver.
Y cuando regresa, ¿en qué se traduce ese shock?, ¿cómo hace ese reajuste? Cuando estás en medio del desierto, eres el único médico en mil kilómetros a la redonda, la gente camina durante tres semanas para venir a verte… Me ocurrió cuando estuve en el campo de refugiados de Dadaab, en Kenia. La gente llega en un estado en el que no te planteas si se trata de una urgencia o no. Cuando vuelves a Montreal, al hospital de Sainte-Justine, y alguien te llega a las cuatro de la tarde y te dice que su hijo tiene fiebre desde las doce, piensas: “¿Ah sí? ¿Y qué más?”. Y entonces te das cuenta de que en nuestro caso, de vez en cuando, hay grandes urgencias, pero en su mayoría son urgencias percibidas, una inquietud, una ansiedad parental enorme. ¿Está el niño malo? Pues no; se ha cogido un catarro en la guardería y ya está. Eso es lo que es difícil, ¿cómo ser cínico y tener siempre empatía hacia tus pacientes? Porque tú no tienes por qué juzgar por qué vienen. Es en eso en lo que yo necesito un reajuste.
Claro… Recuerdo que había ocasiones en que las enfermeras me decían: “Creo que es mejor que no vea a este paciente”. Porque sabían que necesitaba compensar, reajustarme.
"En la historia, jamás habíamos visto algo como el ébola". / david carlier
Nuestros pequeños problemas… Es la bobología de nuestro mundo occidental, de vez en cuando, cuando regresas, resulta difícil.
¿Se replantea uno al volver la manera en que funciona nuestro mundo? La realidad de los países de África Occidental resulta distante, la gente no tiene una imagen mental. El humano en general, me gusta decirme esto a mí misma, me reconforta, tiene un poco de empatía en la base. Pero el hecho de que la gente se vea impotente con estas crisis hace que pierdan el interés. “¿Nosotros qué podemos hacer?”, me preguntan. Hay tres maneras de implicarse. Uno: romper nuestra indiferencia sobre lo que pasa en otros lugares, porque ya solo con hablar de ello ejerceremos presión, haremos un mundo mejor; dos: contribuir con recursos, enviar dinero, ayudar moralmente a gente que va a estos lugares; y tres: decidirse a ir uno mismo, hacer un voluntariado.
Usted, de hecho, se fue como voluntaria a Malí, con la organización Carrefour Internacional, un viaje que, según leí, tuvo gran importancia en su vida y le llevó a querer ser médico en África. ¿Imaginaba que sería algo como lo que acaba de vivir con el ébola? En general uno no sabe en lo que se embarca hasta que está en ello. Es como cuando uno empieza un crucero. Bueno, yo no lo he hecho nunca, pero se ven las fotos, la gente en las piscinas, y cuando empieza el viaje el cielo se cubre, das vueltas en cubierta… Cuando uno se embarca, hace una apuesta. De adolescentes tenemos una visión romántica de las cosas. Yo leí libros sobre Médicos Sin Fronteras desde la adolescencia, y me decía: “Eso es lo que hay que hacer”. Y, efectivamente, tras mi estancia en Malí me dije: “Es esto, voy a trabajar en África”.
¿Qué pasó en ese primer viaje? ¿Qué le hizo pensar que era eso lo que tenía que hacer? El desfase con respecto a los recursos: el acceso a los cuidados, al agua, a la Seguridad Social… Ver a niños mendigar por todas partes, conocer la tasa de mortalidad de los menores de cinco años… Me dije que aquello no era normal, quería contribuir. Elegí Médicos Sin Fronteras porque soy una persona de acción. Soy pediatra de urgencias, hice mi especialidad en Estados Unidos.
Sí, además se fue a un hospital muy concreto [Bellevue, en Nueva York] para formarse específicamente en urgencias pediátricas, ¿no? Sí, todo estaba planificado. Desde que soy muy joven he tomado decisiones. Mis elecciones profesionales han ido orientadas a poder llevar una competencia notoria a otros países, y no a trabajar en naciones extranjeras que dieran buenos rendimientos.
James Orbinski, que fue presidente de MSF Internacional de 1998 a 2001, dice de usted que tiene grandes habilidades de liderazgo. Y gente que la conoce bien nos cuenta que es usted una persona muy práctica y con mucho sentido común. ¿Se ve reflejada en este retrato? Bueno, nunca he tenido un papel de mucho liderazgo hasta ahora; considero que aún estoy haciendo un aprendizaje; es una gran lección de humildad estar en este tipo de puestos. Y tengo un equipo que me sostiene. Me extraña que la gente no haya hablado de mi franqueza, porque me lo dicen a menudo. Yo al gato le llamo gato. Es, sin duda, una de mis características: ser muy, muy franca.
¿Y esto le acarrea problemas? Sí, he tenido ciertos problemas. De vez en cuando visto un poco lo que digo, lo intento, pero soy bastante directa. Afortunadamente, estoy en una organización que es bastante directa.

Joanne Liu

Tuvo como primera misión con Médicos Sin Fronteras actuar en un campo de refugiados mauritano en Bassikounou, cerca de la frontera con Malí. Corría el año 1996. Otro campo de refugiados en Kenia, programas para ayudar a las víctimas de violación en la República Democrática del Congo, el tsunami de 2004 en Indonesia, el terremoto y la epidemia de cólera en Haití, los bombardeos del año pasado en Siria… Y van 20 misiones en 16 países en apuros. Liu, nacida hace 49 años en Charlesbourg (Quebec, Canadá), accedió en 2013 a la presidencia de Médicos Sin Fronteras, organización que nació el 21 de diciembre de 1971 y que en 1999 fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz.
Nació en el seno de una familia que regentaba un restaurante chino en Quebec. ¿Supuso un gran esfuerzo para los suyos y para usted el que se convirtiera en médico? Vengo de un país relativamente rico y en el que se tiene acceso a la educación. Incluso formando parte de la clase obrera, con un cierto talento puedes tener acceso a estudiar para médico.
¿Trabajó en el restaurante de sus padres? Claro que trabajé, la cultura del trabajo infantil… Trabajamos todos en el restaurante de mi padre: mis hermanos, mis hermanas, mis primos. Todos.
¿Y en aquella época ya soñaba con ser médico? Yo era una adolescente, tenía en torno a los 13 años. Pero el último año antes de entrar en Medicina aún trabajaba en el restaurante de mi padre. Le extrañó un poco que yo quisiera estudiar Medicina. Formo parte de una cultura que es bastante conservadora.
¿Fue complicado? Cuando mi padre supo que yo iba a estudiar Medicina me dijo: “Con demasiada educación no encontrarás nunca un marido”.
¿Y es cierto que tuvo problemas de acoso en el colegio con sus compañeros por sus orígenes? Ah, sí, claro. Hay que remontarse a los años setenta en los suburbios de Quebec, una china en la escuela primaria. Cuando eres pequeño, si eres gordo, pelirrojo, chino o negro, te caen de todos los lados. Los niños toleran muy mal la diferencia.
Ha contado usted que estuvo en Siria. Sería interesante conocer qué opinión tiene sobre un episodio que resultó bastante polémico en agosto de 2013, cuando Médicos Sin Fronteras informó de un ataque con armas químicas por parte del régimen de Bachar el Asad que luego sirvió como desencadenante de la intervención de Estados Unidos en el conflicto. Yo no estaba en este puesto aún.
Sí, pero ¿qué opinión tiene de ese episodio? Es un poco difícil decirlo porque lo viví desde Canadá, de manera muy distante. Recuerdo que me enteré a la vez que todo el mundo, por las redes sociales. Mi primera reacción fue preguntar a los compañeros: “¿Es información de primera o de segunda mano?”. Por ahí iban todas las discusiones internas. Es evidente que nuestra información fue instrumentalizada hasta un cierto punto. Pero eran testimonios de médicos con los que manteníamos una relación de trabajo desde hacía varios meses y confiábamos en lo que nos contaban.
¿Es uno de los episodios en que más se ha instrumentalizado la información de Médicos Sin Fronteras? Nos instrumentalizan permanentemente.
¿En qué? Creo que en aquella ocasión, con la información que teníamos en nuestras manos, hicimos un comunicado de prensa. Luego ese comunicado fue reproducido y en cierto modo manipulado.
¿Por quién? Bueno, la gente lo sintetiza y publica que “MSF dice…”, cuando lo que nosotros decíamos era: “Una red de médicos nos informa de que hay síntomas que se corresponden con intoxicación por armas químicas”. Es lo que decíamos, dejábamos bien claro que no lo decíamos nosotros, sino que nos lo decían a nosotros.
O sea, que piensa que MSF lo hizo bien. En esto no hay bien ni mal. Yo no creo ni en el bien ni en el mal en general. Creo que siempre estamos en tonos grises.

viernes, 9 de enero de 2015

La OMS anuncia que probará la vacuna contra el ébola en las zonas afectadas este mes



09.01.2015 - 13:45h
La tercera fase de ensayos clínicos en humanos de la vacuna contra el ébola empezará en enero o febrero en los países afectados por la epidemia, Guinea, Liberia y Sierra Leona
Como ha explicado en rueda de prensa la directora general de Sistemas de Salud e Innovación de la Organización Mundial de la Salud, Marie-Paule Kieny, tienen previsto compaginar los ensayos clínicos de tercera fase con los de segunda fase.
Por otra parte, Kieny ha señalado que hasta el momento, las dos vacunas contra el ébola que ya han pasado la primera fase de ensayos clínicos tienen un perfil de seguridad aceptable. En las pruebas han obtenido datos acerca de la dosis que parece ser necesaria para estimular la creación de anticuerpos contra el ébola.

Las dos vacunas seguras

Las vacunas VSV-ZEBOV, desarrollada por la Agencia de Salud Pública de Canadá y cuyos derechos de patente han sido adquiridos recientemente por la farmacéutica Merck; y la ChAd-EBO, de la británica GSK, están siendo probadas en voluntarios en Estados Unidos y en varios países de Europa y África, según recoge Efe.
El ensayo de la vacuna experimental VSV-ZEBOV fue suspendido en diciembre porque algunas de las personas que fueron inoculadas con el virus del Ébola desarrollaron dolores musculares, aunque ha resultado ser segura según la última actualización de la OMS.
Mientras, la vacuna ChAd-EBO fue identificada como "prometedora" -junto a la vacuna canadiense- en septiembre del año pasado.
"Se recordará 2015 como el año en el que la humanidad usó las mejores mentes científicas para combatir el ébola", ha apostillado Kieny.
También ha indicado que han celebrado un encuentro con investigadores, legisladores, y desarrolladores de vacunas con el objetivo de conseguir una vacuna efectiva y segura contra el ébola.

Las fases del ensayo clínico

El ensayo clínico es la investigación de un nuevo principio activo (o fármaco) en humanos. Está precedido de una evaluación previa en modelos in vitro y en estudios con animales, lo que se conoce como estudios preclínicos, que pueden durar entre uno y tres años.
Las fases de los ensayos clínicos son las siguientes.
  • La fase I incluye los primeros estudios que se realizan en seres humanos para demostrar la seguridad del compuesto y orientar hacia la pauta de administración más adecuada para estudios posteriores. Suele durar de 9 a 18 meses y se llevan a cabo con una muestra de entre 30 y 100 voluntarios sanos.
  • La fase II busca proporcionar información preliminar sobre la eficacia del producto y establecer la relación dosis-respuesta. Son estudios terapéuticos exploratorios. Suele durar de uno a tres años y se llevan a cabo con una muestra de entre 100 y 400 personas.
  • En la fase III se evalúa la eficacia y seguridad del tratamiento experimental en las condiciones de uso habituales y con respecto a las alternativas terapéuticas disponibles para la indicación estudiada. Son estudios terapéuticos de confirmación. Suele durar de dos a tres años y se lleva a cabo con una muestra de entre 1.000 y 3.000 personas.
  • La fase IV se realiza después de comercializar el fármaco para estudiar condiciones de uso distintas de las autorizadas, como nuevas indicaciones, y la efectividad y seguridad en la utilización clínica diaria.

Sanidad reserva 19 habitaciones en toda España para futuros casos de ébola

El Comité Especial para la Gestión del Ébola ha propuesto los hospitales que podrán recibir futuros pacientes contagiados por este virus. Solo habrá siete hospitales operativos en todo el país


El Hospital Carlos III de Madrid, perteneciente al Complejo Universitario de La Paz, ha sido uno de los selecionados / EFE

El Ministerio de Sanidad tiene sobre la mesa el documento con las 'propuestas de criterios para la asignación de hospital de tratamiento de casos confirmados de ébola en España'.
Las Comunidades Autónomas propusieron un total de 24 hospitales para el diagnóstico de casos de investigación de ébola (EVE). Pero el Comité ha reducido esa lista a siete hospitales utilizando un filtro con diferentes criterios de valoración, según ha adelantado Redacción Médica.
Entre ellos, por ejemplo, si tienen “un acceso independiente que pueda gestionar la entrada y salida de pacientes”, también si disponen de “un laboratorio de bioquímica en la zona de aislamiento, ducha de descontaminación, protocolo de gestión de residuos clínicos”.
El Comité Especial para la Gestión del Ébola también ha tenido en cuenta “el número de habitaciones de aislamiento”. En total entre los siete hospitales se ofrece un total de 16 habitaciones. Además, los expertos han valorado las dimensiones de las habitaciones, de las esclusas, y si “existe un sistema que permita visualizar al pacientes desde el exterior de la habitación y de grabación del mismo”.
Sobre la selección inicial se ha realizado una visita a las unidades aplicando un cuestionario estándar para registrar sus características y recursos
Los hospitales seleccionados son:
  1. Complejo hospitalario Virgen del Rocía, en Andalucía (con 1 habitación)
  2. Hospital Royo Villanova, en Aragón (4)
  3. Complejo hospitalario Nuestra Señora de Candelaria, en Canarias (3)
  4. Hospital Cllinic, de Cataluña (1)
  5. Hospital Universitario de la Fe, en Valencia (4)
  6. Complejo Universitario La Paz-Carlos III, en Madrid (3)
  7. Hospital Donostia, en Euskadi (3)
Además, a partir de febrero “se contará con la unidad de aislamiento del Hospital Gómez Ulla del Ministerio de Defensa”, con capacidad para 16 habitaciones, pero “aún en construcción”.
Esta propuesta del Comité Especial del Ébola aún tiene que pasar por el Consejo Interterritorial de Sanidad que se celebrará el próximo 14 de enero. Será el primero que presida Alfonso Alonso como Ministro de Sanidad. El anterior consejo iba a haberse celebrado en diciembre, pero tuvo que suspenderse tras la repentina dimisión de Ana Mato como Ministra de Sanidad.

miércoles, 7 de enero de 2015

El estado de la enfermera británica con ébola es "crítico", según el hospital donde está ingresada

EFE 03.01.2015
El estado de la enfermera británica que padece ébola se ha deteriorado y es ahora "crítico", según ha señalado en un comunicado el hospital londinense Royal Free, donde está ingresada.
Pauline C., que regresó hace casi una semana a Glasgow (Escocia) desde Sierra Leona, fue hospitalizada en el Royal Free el pasado martes para recibir atención especial. Según una nota de la unidad sanitaria, el estado de la trabajadora sanitaria escocesa se deterioró en los últimos dos días.
La enfermera llegó el pasado domingo por la noche a Glasgow tras un vuelo que hizo escala en Casablanca (Marruecos) y el aeropuerto londinense de Londres, donde se le permitió continuar su viaje a Escocia a pesar de comunicar a las autoridades que se sentía mal.

Recibió un tratamiento experimental

Hace unos días, los médicos del hospital informaron de que la sanitaria empezó a recibir un tratamiento experimental antivírico elaborado con plasma sanguíneo de supervivientes de la enfermedad.
La enfermera es empleada del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) y trabajaba en Sierra Leona con la organización humanitaria 'Save the Children'.
El primer ministro británico, David Cameron, ha afirmado en su cuenta de la red social Twitter que sus "pensamientos y rezos están con la enfermera Pauline C., cuya condición es crítica".
Asimismo, el ministro británico de Sanidad, Jeremy Hunt, ha señalado en un breve comunicado que la sanitaria recibe el "mejor cuidado posible" y también expresó su solidaridad con "la enfermera y sus amigos en este momento difícil".

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha dicho que piensa en la enfermera y su familia en este momento "tan angustioso" y ha agradecido la dedicación de los médicos que la atienden.

Segundo caso británico de ébola

Este es el segundo caso británico de ébola, tras el del enfermero William P., que contrajo el virus el pasado agosto mientras trabajaba en Sierra Leona pero se recuperó tras ser repatriado a Londres para recibir tratamiento en el hospital Royal Free.
En virtud de los protocolos en vigor en Reino Unido, cualquier persona a la que se le ha diagnosticado ébola debe ser trasladada a la unidad de aislamiento preparada especialmente en el hospital Royal Free de la capital británica lo antes posible.
Según las autoridades sanitarias británicas, esta unidad cuenta con todas las instalaciones y el personal necesarios para asegurar que el paciente recibe el mejor de los cuidados. Los expertos han puntualizado que el contagio del ébola es mayor cuando aparecen los síntomas.
El ébola -cuyos primeros síntomas son fiebre, dolores musculares, cansancio y dolor de cabeza- ha causado la muerte de casi 8.000 personas en África occidental desde que el brote empezó hace un año.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado que el número de personas infectadas en Sierra Leona, Liberia y Guinea ha superado la cifra de 20.000.


 ebola
Fotografía de archivo Del exterior del Royal Free Hospital en Londres (R.Unido).EFE/SEAN DEMPSEY

Un murciélago, posible desencadenante de la epidemia del ébola en África

EFE 31.12.2014
El desencadenante de la epidemia del ébola en África fue probablemente un murciélago del tipo Mops condylurus, según un estudio del Instituto Robert Koch (Alemania) publicado por la revista científica Embo Molecular Medicine.
De acuerdo con ese estudio, elaborado por un equipo internacional dirigido por el alemán Fabian Leendertz, el primer caso detectado de un paciente con el virus fue un muchacho, en la aldea guineana de Meliandou, en diciembre de 2013.
Los chicos de ese lugar solían jugar con murciélagos de ese tipo escondidos en el tronco de un árbol, según descubrió el equipo, por lo que se deduce que éste podría haber sido el transmisor de la enfermedad a ese muchacho.
El equipo científico se desplazó en abril de 2014 a regiones fronterizas entre Guinea, Liberia y Sierra Leona con intención de investigar el origen de la epidemia

Primer paciente localizado

Los investigadores hallaron entre los restos quemados de un árbol huellas genéticas del murciélago, portador del virus desde antes de que estallase la epidemia.
Esta especie animal es capaz de sobrevivir al virus y, además, en restos de otros murciélagos se habían hallado asimismo anticuerpos del ébola.
Recabaron informaciones entre la población, hasta llegar a ubicar el lugar donde al parecer se había infectado ese primer paciente y, finalmente, los restos del árbol donde jugaban o quemaban a esos animales.
El número de personas infectada por el virus del ébola se sitúa ya en 20.206, de los cuales 7.905 han muerto, según los últimos recuentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El país con más casos es Sierra Leona, con 9.409 contagios y 2.732 fallecimientos, seguido por Liberia, con 7.977 infecciones y 3.413 muertes, mientras en Guinea se han registrado 2.695 casos y 1.697 fallecimientos.

 El ébola se expande en las capitales de los tres países más afectados
El ébola se expande en las capitales de los tres países más afectados OMS