miércoles, 25 de marzo de 2015

Demuestran la durabilidad de una vacuna contra el ébola

Una vacuna basada en citomegalovirus (CMV) proporciona inmunidad protectora duradera contra el virus de ébola y tiene potencial para el desarrollo como una estrategia de propagación de la vacunación para prevenir la infección del virus de ébola de las poblaciones de simios salvajes africanos, según los resultados de un estudio multiinstitucional, dirigido por el doctor Michael Jarvis, de la Universidad de Plymouth, Reino Unido, que se publica este miércoles en 'Vaccine'.
El enfoque innovador puede superar el principal obstáculo para lograr alta cobertura de vacunación de estos animales. Viven en algunas de las regiones más remotas e inaccesibles del mundo que hace la vacunación convencional, individuo casi imposible.
Aparte de ser muy inmunogénico (capaz de provocar una respuesta inmune) y específico de la especie, el CMV también puede propagarse fácilmente de persona a persona, un proceso que permanece significativamente no alterado por la inmunidad anterior al CMV.
Ésta es la base de la nueva estrategia del equipo de emplear una vacuna contra el virus de ébola basda en CMV que se puede propagar a través de las poblaciones de simios salvajes como un medio para proporcionar altos niveles de inmunidad protectora específica frente al ébola sin la necesidad de la vacunación directa.
Este trabajo amplía un estudio de 2011 en el que el mismo equipo de investigación mostró primero la capacidad de una vacuna a base de CMV para proporcionar una protección contra el virus de ébola en un modelo de de ratón. La mayoría de los estudios de la vacuna del virus de ébola en ratones, incluyendo éste de 2011, sólo han evaluado la protección contra la infección por el virus de ébola poco después de la vacunación (en general, el plazo de seis semanas tras la vacunación).
El nuevo trabajo demostró que la inmunidad inducida por CMV es extremadamente duradera, con respuestas inmunes específicas al virus de ébola que se mantienen durante más de 14 meses (equivalente a la mitad de la duración de la vida de un ratón) después de una dosis única de la vacuna. Es importante destacar que la inmunidad inducida por la vacuna contra el CMV fue capaz de proporcionar protección contra el ébola al menos hasta 119 días (aproximadamente cuatro meses) después de la vacunación. La inmunidad de larga duración será fundamental para el éxito final de este enfoque de diseminación de vacunas. La larga protección también es una característica atractiva para una vacuna del virus del ébola a base de CMV para uso directo en los seres humanos.
El siguiente paso, que está a punto de concluir, es probar la vacuna usando el CMV en el modelo de EBOV de macaco (considerado como el "patrón de oro" para probar las vacunas en un modelo extrapolable a la infección del ébola en los grandes simios y humanos). Los resultados de este estudio apoyan aún más la utilidad de este enfoque y se publicarán en los próximos meses, pero todavía quedan muchas preguntas que aclarar, como la naturaleza de la inmunidad conferida por estas vacunas CMV diseminadas (en los ratones de estudio actuales se inocularon directamente). El proyecto se ha incorporado como parte de un programa de investigación internacional, que incluye entre otros actores, al Fondo Mundial para la Naturaleza y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

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